El verano es una época propicia para las otitis, sobre todo en los niños, puesto que pasan mucho tiempo en el agua, disfrutando de la playa o la piscina.
Conocida como otitis del nadador o del bañista, esta inflamación, que afecta al conducto auditivo externo, es consecuencia del agua que queda retenida en el oído después de nadar o tras una exposición prolongada al agua, lo que favorece un ambiente húmedo propicio...